Ubicado en uno de los edificios más icónicos de Madrid, el equipo de nuestro cliente ocupaba toda una planta. Con una ubicación excelente y vistas impresionantes sobre la ciudad, pero con un detalle que se estaba convirtiendo en un gran problema a medida que el equipo crecía: el espacio de trabajo estaba dividido en 2, es decir, diferentes departamentos ocupaban espacios independientes.
El objetivo principal era, en resumen, conectar ambas áreas y alimentar el sentimiento de comunidad, manteniendo cierta independencia en el día a día de los departamentos.
Por otra parte, el espacio no reflejaba la identidad y cultura corporativa de nuestro cliente, lo cual también requería de una profunda intervención de diseño de interiores estratégico.
Construyendo sobre lo existente, generamos Campamentos Base de trabajo conectados por un paquete de zonas sociales y salas de reuniones: El Intercambiador.
- HECHO PARA:
- Vitamina D
- EQUIPO:
- 2BOLD
- VISUALIZACIÓN:
- Saúl Pastor
- LOCALIZACIÓN:
- Puerta de Europa, Madrid
- CATEGORÍA:
- Diseño de Oficinas, Experiencia de Marca, Diseño de Producto
- FECHA:
- 2019
En la era de la información, los espacios de trabajo que fomentan las interacciones y facilitan el intercambio de conocimiento son claves para el éxito de un equipo.
Por otra parte, ofrecer a los usuarios acceso a variedad de espacios de trabajo que se adapten a sus diferentes actividades, también resulta clave para facilitar los procesos internos, mejorando así la productividad.
Es por eso que El Hub (núcleo físico de este diseño de oficinas corporativas), se convirtió en algo más que un recurso formal, o funcional. Se convirtió en el corazón que marcaba el pulso de las dinámicas internas.
Concebido como una experiencia espacial inmersiva, lo corona una cafetería cuya misión principal es dar espacio al equipo para compartir, cambiar de contexto, etc. En torno a estos 2 iconos ofrece, además, espacios en que desarrollar reuniones, hacer llamadas, sesiones de ideación, etc.
Se convierte así en una traducción completa de la identidad y cultura corporativa de la compañía. Un ejemplo de branding espacial y experiencia de marca aplicado desde el núcleo del espacio.

Cada atmósfera envía un mensaje a sus usuarios. No sólo a través de sus características funcionales, sino también por medio de su definición estética y material.
En este caso, debido a la visión de la compañía, necesitábamos expresar una manera específica de mirar hacia el futuro a través del diseño de interiores estratégico. Una llena de energía y luz, que contara una historia clara y potente siendo, al mismo tiempo sensible hacia sus usuarios.
Debido a esto, la estrategia principal de branding espacial consistió en revestir todo el interior con una nueva piel que nos ayudaba a transmitir este mensaje.
Esta piel contenía las actividades más bulliciosas y el almacenaje principal, pero también generaba una marcada identidad espacial. Así, las áreas principales aparecían ordenadas y calmas, al tiempo que se generaba una experiencia de marca memorable.
Una fácil de identificar y lo suficientemente sutil para garantizar un entorno de trabajo tranquilo pero vibrante.


